Tipos de Piel
Existen diferentes tipos de piel, cada uno con características y propiedades únicas.
Para que tu piel se conserve sana y con un aspecto agradable, debes cuidarla de acuerdo a sus necesidades.
Por esta razón, es primordial que aprendas a conocer e identificar la piel de tu rostro, sus necesidades y cuáles son los cuidados más apropiados.
La tipología de tu piel en gran parte está determinada por características hereditarias pero también depende de tu nivel de hormonas y tu estilo de vida.
¿Cuáles son los Tipos de Piel?
Tu piel es un órgano vivo que está en constante renovación. Por lo tanto, es natural que tu tipo de piel cambie a medida que transcurren los años.
Nuestra piel tiene la tendencia a ser seca pues está en un constante proceso de envejecimiento a lo largo de nuestra vida, lo cual involucra pérdida de humedad. Aunque en la adolescencia suele ser grasa, eventualmente dejará de serlo en la edad madura.
Existen diferentes tipos de piel: piel grasa, mixta, seca, sensible y normal. Conoce cuáles son sus características y cuidados básicos.
Nuestra línea de productos primordialmente esta orientada a la piel Normal, no obstante pueden ser usados en cualquier edad y condición.
Si tu piel presenta signos diferentes o específicos como: manchas, piel sensible, acnéica o cualquier otro padecimiento te recomendamos que visites a un especialista que diagnosticar perfectamente su condición.
Piel Normal
PIEL NORMAL
La piel normal es el tipo de piel más deseado por todos.
Muy pocos gozan de el en la edad adulta, pues es el tipo característico de bebés y niños.
El cutis de quienes tienen suerte y gozan de esta tipología de piel, no presenta zonas con grasa en exceso, tampoco con falta de hidratación.
Usualmente su piel es suave y firme al tacto. Tampoco presenta barros ni espinillas.
La textura de este tipo es mate, es decir no es opaca como para ser seca, ni brillante como para ser grasosa. En general, se encuentra en equilibrio conservando una humedad y un brillo saludable.
Quien tenga una piel normal debe sentirse muy feliz. Sin embargo, eso no significa que no requiera de un cuidado básico. La piel evoluciona con el tiempo y aunque queramos no podemos detener nuestra vida.
Recuerda que a medida que envejecemos, nuestra piel tiende a perder su humedad y elasticidad.
